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El trabajo infantil
constituye en el Perú un fenómeno que se viene incrementando
considerablemente y afecta la vida de casi 2 millones de niños y
adolescentes provenientes en su gran mayoría de los estratos más
desfavorecidos de la población, donde los recursos familiares son
insuficientes para cubrir las necesidades básicas del hogar.
Según el
Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC)
de la Organización internacional del Trabajo-OIT, el 15 % de la población
económicamente activa de América Latina y El Caribe son niños, niñas y
adolescentes entre 10 y 14 años. Al desempeñar trabajos dejan de acudir
a las aulas o acuden extenuados por las duras jornadas laborales,
reduciendo así sus expectativas de desarrollo futuro.
Archivo IPIFAP: Cercado de
Chiclayo, Av. Balta. 2007
El 90 % de estos
niños
están vinculados a la economía informal, con
jornadas que en
promedio
superan las 45 horas semanales. El trabajo infantil y adolescente está reñido
con los derechos reconocidos en la Convención Internacional sobre los
Derechos del Niño, no sólo por su peligrosidad y nocividad, sino porque
afecta a su normal desarrollo y coloca a quienes lo realizan en desventaja
para enfrentar el futuro.
Es un factor fundamental de vulnerabilidad y
reproducción de la pobreza por el efecto pernicioso que tiene sobre el
proceso educativo, entre otros.
De hecho, entre las consecuencias del
trabajo infantil podemos destacar, según OIT:
Archivo IPIFAP: Cercado de Chiclayo, Av. San José. 2007
-
Deficiencia
del proceso educativo (por lo menos el 50 % de los niños y niñas que trabajan no logran terminar la educación primaria, y el 50 % restante
arrastra de dos a tres años de retraso escolar).
-
Sólo
el 20 % de los niños y niñas trabajadores finalizan la educación
secundaria y su inserción en la educación universitaria o formación
vocacional es nula.
-
Con
el trabajo infantil, los niños y niñas pierden su presente, sacrifican
su futuro y reproducen el círculo de la pobreza.
La constante interrupción de la escolaridad es un
factor de retraso escolar particularmente agudo en los niños, niñas y
adolescentes que trabajan.
El doble esfuerzo que requiere estudiar y
trabajar conlleva la asistencia irregular o el abandono temporal de la
escuela, reduciéndose las posibilidades de continuidad en el proceso de
aprendizaje.
Según
estimaciones a partir de la Encuesta Nacional de Hogares-ENAHO (2001) en
la edad normativa de primaria (6-11 años) hay un déficit de asistencia
escolar de 8,6 % para llegar a la educación universal. En secundaria
existe un déficit del 34 %. Esto quiere decir, en términos absolutos,
que existen aproximadamente 309.000 niños de primaria y 944.000
adolescentes fueras de la educación obligatoria, en muchos de los casos
por razones vinculadas al trabajo infantil.
Archivo IPIFAP: Cercado de
Chiclayo, Av. Arica. 2007
Entre los factores que empujan a estos niños a
trabajar tenemos:
-
Ingresos familiares
insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
-
Difícil acceso de niños y
adolescentes a una educación pública gratuita y de calidad.
-
Políticas socioeconómicas que
no identifican la erradicación del trabajo infantil como una prioridad.
-
Existencia de una percepción
positiva del trabajo infantil, reforzada por la baja calidad de la educación y el
desconocimiento entre los padres de los riesgos del trabajo para niños y niñas.
Esta misma realidad, generalizada en mayor o menor
medida en los países de Latinoamérica y El Caribe, se ve también
reflejada en la ciudad de Chiclayo.
Archivo IPIFAP: Cercado de Chiclayo, Av. Arica. 2007
IPIFAP tiene identificadas distintas
zonas de la ciudad donde niños, niñas y adolescentes dejan de un lado
total o parcialmente sus obligaciones escolares diarias para desempeñar
actividades laborales, como es el caso del Distrito de José Leonardo
Ortiz, Mercado Moshoqueque (440 niños y niñas trabajan en dicho
mercado), Avenidas Balta y Arica, las calles Manuel Pardo, Juan Cuglievan,
Leoncio Prado y el cementerio del casco urbano de la ciudad de
Chiclayo.
Tenemos así, en el caso del Departamento de
Lambayeque, un primer dato estadístico sobre la población de Niños y
Adolescentes que trabajaban en el año 2003, en el marco del proceso de
intervención que viene efectuando IPIFAP:
|
CATEGORÍA
|
POBLACIÓN AFECTADA
|
S E X O
|
GRUPO ETARIO
|
CONDICIÓN
|
|
H
|
M
|
|
Niñas y niños
|
147
|
86
|
61
|
6 – 8 años
|
Riesgo
|
|
393
|
216
|
177
|
9 – 11 años
|
Riesgo
|
|
Adolescentes
|
394
|
270
|
124
|
12 – 14 años
|
Riesgo
|
|
93
|
62
|
31
|
15 – 17 años
|
Riesgo
|
|
TOTAL
|
1.027
|
634
|
393
|
|
Línea Base: IPIFAP 2003: Población de niños, niñas y
adolescentes que trabajan en la ciudad de Chiclayo y José Leonardo Ortíz.
Los
compromisos por parte de las autoridades locales para erradicar el trabajo
infantil en la ciudad, y la experiencia de IPIFAP en proyectos de carácter
social con niños, niñas y adolescentes (entre ellos los ejecutados entre
los años 2001 y 2003 desarrollando actividades para el desaliento del
trabajo infantil) motivan al Instituto a llevar a cabo una nueva
intervención para promover el vínculo con la escuela y estrategias de
prevención y desaliento del trabajo infantil desde la escuela y desde el
hogar, implicando en la actividad a toda la comunidad educativa.
Se espera
así: Fomentar la toma de conciencia en torno al problema del trabajo
infantil y generar compromisos por parte del centro educativo y de los
padres encaminados a solucionar dicho problema.
Archivo IPIFAP: Chiclayo, Av. San José y Pedro Ruíz. 2007
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